viernes, 27 de mayo de 2016

El acorazado D.K.M. Bismarck

27 de mayo de 1941, primeras horas de la mañana, los acorazados británicos Rodney y King George V, acompañados por los cruceros pesados Dorsetshire y Norfolk, se disponen a acabar con el acorazado alemán Bismarck. Una visión artística del último combate del Bismarck.



El acorazado D.K.M. Deutsche Kriegsmarine (Marina de Guerra Alemana) Bismarck era, cuando entró en servicio, el más poderoso buque de guerra del mundo. Su eslora (longitud) era de 251 metros, su manga (anchura) de 36 metros, su desplazamiento era de 42.000 toneladas estándar (el peso de un buque sin el combustible y el agua) y de 52.000 toneladas a plena carga. Una fotografía del Bismarck.



Su armamento principal consistía en ocho cañones de 380 mm de calibre en cuatro torres dobles con un alcance máximo de 36.000 metros y que disparaban proyectiles de 800 kg de peso. Una vista de las torres de proa Anton y Bruno, las torres principales de los buques de guerra alemanes se denominaban, de proa a popa: Anton, Bruno, Cesar y Doria.



Como armamento secundario doce cañones de 150 mm de calibre en seis torres dobles con un alcance máximo de 23.000 metros y como armamento antiaéreo dieciséis cañones de 105 mm en montajes dobles con un alcance máximo de 18.000 metros, dieciséis cañones de 37 mm en montajes dobles y veinte de 20 mm en doce montajes sencillos y dos cuádruples. Sus máquinas, de 150.000 caballos de potencia, le daban una velocidad máxima de casi 31 nudos (56 km/h). Un plano del acorazado Bismarck.



Este gran buque estaba muy bien blindado, con una coraza vertical (en los costados) que llegaba a los 320 mm de espesor además de otro mamparo blindado de 30 mm de espesor, dos cubiertas blindadas de 50 y 80-110 mm de espesor respectivamente, la segunda cubierta blindada se inclinaba hacia los costados de modo que en estos el blindaje llegaba a los 460 mm de espesor, ¡era imposible que un proyectil, por potente que fuera, penetrara en los espacios vitales del Bismarck!, las torres de la artillería principal y el puente disponían de un blindaje que llegaba a los 360 mm de espesor. Un esquema de como estaba dispuesto el blindaje del Bismarck.


En la primavera de 1941, tras el gran éxito de la salida de los cruceros de batalla alemanes Scharnhost y Gneisenau en los primeros meses de 1941, los alemanes pensaron que podría ser un buen golpe para los británicos que esos dos cruceros de batalla, unidos al acorazado Bismarck y el crucero pesado Prinz Eugen volvieran a la carga y dislocar durante unos meses los convoyes que abastecían a Gran Bretaña de todo lo necesario para continuar guerreando, la operación Rheinübung. Una fotografía del Scharnhost, un crucero de batalla de 32.000 toneladas de desplazamiento estándar, velocidad máxima de 32 nudos (59 km/h) y armado con nueve cañones de 11" (280 mm) de calibre.


Pero los dos cruceros de batalla alemanes quedaron inmovilizados debido a los bombardeos de la R.A.F en el caso del Gneisenau y por averías en las máquinas en el caso del Scharnhorst, por lo que el Bismarck solo estuvo acompañado del crucero pesado Prinz Eugen. Una fotografía del Prinz Eugen, uno de los pocos buques de guerra alemanes que sobrevivieron a la II Guerra Mundial, armado con ocho cañones de 8" pulgadas (203 mm), un desplazamiento de 14.000 toneladas estándar y velocidad máxima de 33 nudos (61 km/h)


Y una de las fotos más conocidas del acorazado Bismarck, una vista de su proa, con un velero por su banda de babor, el costado izquierdo de un buque mirando de popa a proa (de atrás a adelante) y rodeado por gaviotas, esas aves marinas que siempre están alrededor de los barcos en busca de la comida que los marinos echan por la borda, ¡hermosa vista! ¿verdad?.


Una animación de como se cargaban los impresionantes cañones de 380 mm de calibre del acorazado Bismarck.



El 18 de mayo de 1941 el Bismarck y el Prinz Eugen al mando del almirante Günther Lütjens, escoltados por tres destructores, salieron del puerto de Gotenhafen, la actual Gdynia en Polonia, en la mañana del 21 de mayo entraron en el fiordo noruego de Kors, cerca de Bergen, allí fueron descubiertos por aviones de reconocimiento. Una fotografía realizada por uno de esos aviones en la que se ve claramente al Bismarck, el buque de mayor tamaño de los cuatro que se ven en la foto.



El Almirantazgo  británico supuso que tratarían de salir al Océano Atlántico para atacar los convoyes que encontraran por lo que inmediatamente tomo sus medidas: envió al acorazado H.M.S. Prince of Wales, el más moderno acorazado británico, junto a seis destructores, al sudeste de Islandia. Una fotografía del Prince of Wales, armado con diez cañones de 14" (356 mm) de calibre, un desplazamiento de 38.000 toneladas estándar y una velocidad máxima de 28 nudos (51 km/h).



En esa posición ya se encontraba el crucero de batalla H.M.S. Hood, el orgullo de la flota británica y, supuestamente, el mayor buque de guerra del mundo en aquel entonces. Una fotografía del H.M.S. Hood, armado con ocho cañones de 15" (381 mm) de calibre, un desplazamiento de 42.000 toneladas estándar y una velocidad máxima de 31 nudos (57 km/h).



Y un plano de este formidable crucero de batalla que durante un cuarto de siglo fue exhibido por todos los puertos del mundo para hacer propaganda de la que, en esos momentos, era la más poderosa flota de nuestro planeta, la flota británica, que desde la Batalla de Trafalgar en 1805 dominó los mares.



Al mismo tiempo canceló la salida para el Mediterráneo del crucero de batalla Repulse y el portaaviones Victorius que se quedaron en la base de Scapa Flow junto al acorazado King George V, el buque insignia de la "Home Fleet", de igual serie que el Prince of Wales, y el acorazado Rodney a las ordenes del almirante John Tovey. Una fotografía del Repulse, armado con seis cañones de 15" (381 mm) de calibre, un desplazamiento de 32.000 toneladas estándar, y una velocidad máxima de 30 nudos (55 km/h).



Y una fotografía del acorazado Rodney, armado con nueve cañones de 16" (406 mm) de calibre, un desplazamiento de 35.000 toneladas estándar y una velocidad máxima de 23 nudos (42 km/h).



Además despachó varios cruceros de vigilancia a las posibles salidas al Atlántico, entre ellos el Norfolk y el Suffolk al mando del contraalmirante Wake-Walker, estos dos buques británicos detectaron al Bismarck y al Prinz Eugen en la tarde del 23 de mayo, navegando a toda máquina por el Estrecho de Dinamarca, situado  entre Islandia y Groenlandia. Una fotografía del Norfolk, armado con ocho cañones de 8" (203 mm) de calibre y 10.000 toneladas de desplazamiento estándar.



Inmediatamente dieron aviso y todos los buques de guerra británicos disponibles se dispusieron a cazar a los dos buques de guerra alemanes. Un mapa de los rumbos que siguieron las diferentes agrupaciones.



Los buques de linea británicos más próximos eran el crucero de batalla Hood y el acorazado Prince of Wales, ambos al mando del vicealmirante Lancelot Ernest Holland. Un esquema simplificado de los cuatro buques que a primera hora de la mañana del 24 de mayo de 1941 combatieron en la Batalla del Estrecho de Dinamarca.



El vicealmirante Holland confiaba en la victoria, suponía que sus dos buques de línea, de 42.000 y 38.000 toneladas estándar, podrían dar buena cuenta de un único acorazado alemán de supuestamente 35.000 toneladas estándar (el desplazamiento oficial del Bismarck). Dado que los dos cruceros del contralmirante Wake-Walker serían rivales más que suficientes para el crucero alemán Prinz Eugen no tenía dudas de cual sería el resultado, su único temor era que los buques alemanes rehuyeran el combate y se escaparan. Pero cometió un importante error, supuso que los buques alemanes habían cambiado de rumbo, los dos cruceros pesados británicos que les seguían los habían perdido en sus pantallas de radar debido a una tormenta de nieve, moderó su velocidad a 25 nudos y aproó hacía el norte, en realidad los dos buques alemanes seguían rumbo SE a 28 nudos. Un esquema de la batalla que se libró la mañana del 24 de mayo en el Estrecho de Dinamarca.


Al haber moderado la velocidad quedó por detrás de los dos buques alemanes y en una muy mala posición táctica para librar combate pues no podría acercarse a distancia de tiro disparando todos sus cañones, cosa que habría podido hacer si no hubiera reducido su velocidad, ahora tendría que acercarse sensiblemente de proa por lo que solo podrían disparar los cañones de mitad delantera de ambos buques, es decir los seis cañones de 356 mm de proa del Prince of Wales y los cuatro cañones de 381 mm de  proa del Hood. Además acercarse de este modo resulta muy peligroso, es más sencillo centrar el tiro en deriva que en alcance y puesto que la eslora de un buque de guerra es unas siete u ocho veces mayor que la manga las posibilidades de ser alcanzado son mucho mayores, además los buques alemanes podrían disparar con todas sus piezas principales, los ocho cañones de 380 mm del Bismarck y los ocho de 203 mm del Prince of Wales. Por si todo esto fuera poco, debido al silencio de radio que impuso, los dos cruceros del contralmirante Wake-Walker se hallaban a unas 15 millas de distancia de los buques alemanes pues no comunicó sus intenciones a Wake-Walker y, por tanto, no podrían participar en el combate.  A las 05:40 de la mañana del 24 de mayo los contendientes se avistan mutuamente y a las 05:53 el vicealmirante Holland ordenó romper el fuego contra los buques alemanes distantes 24.000 metros, antes de que los primeros proyectiles británicos llegaran a los buques alemanes estos dispararon sobre su buque insignia, el crucero de batalla Hood. Una fotografía del Bismarck, disparando sus cañones contra el Hood, realizada desde el Prinz Eugen.



El almirante británico debió experimentar alarma ante la desventajosa posición táctica en que se hallaba, tenía buenos motivos. En primer lugar, dado el silencio de radio que había impuesto, no se enteró de que el Bismarck y el Prinz Eugen habían cambiado sus puestos estando el segundo en cabeza, dado que las siluetas de ambos buques eran muy parecidas y a tan gran distancia eran casi idénticas, el Hood disparó sobre el Prinz Eugen suponiendo que este era el Bismarck. En segundo lugar, al estar el Hood en cabeza de la formación británica, iba a recibir los disparos de todos los cañones de los buques alemanes que, a esa distancia, llegarían con un angulo de caída elevado y podrían perforar la cubierta blindada del Hood que, en ningún punto, superaba los 112 mm de espesor. Otra fotografía del Bismarck disparando sus cañones la mañana del 24 de mayo visto desde el Prinz Eugen.



Por si eso fuera poco las salvas de los buques alemanes quedaron centradas desde el principio y un proyectil de 203 mm del Prinz Eugen alcanzó al Hood provocando un incendio al estallar 9 toneladas de cohetes antiaéreos que estaban en su cubierta. A las 06:01 uno o varios de los proyectiles de 380 mm del Bismarck atravesaron la cubierta blindada del Hood y fueron a parar a uno de los pañoles de municiones de este crucero de combate, unos segundos más tarde actuaron las espoletas de retardo y se produjo el desastre: 100 toneladas de explosivos estallaron, el Hood explotó partiéndose por la mitad y se hundió en menos de dos minutos, de sus 1419 tripulantes solo se salvaron tres que serían recogidos por un destructor británico. Una visión artística de la explosión del Hood, en primer termino está el Prince of Wales.


Tras el hundimiento del Hood los buques alemanes dispararon todas sus piezas contra el Prince of Wales, 22 cañones, pues al haber caído la distancia hasta los 13.000 metros también disparaban las piezas de 150 mm de la banda de babor (costado izquierdo de un buque mirando de popa a proa) del Bismarck. El Prince of Wales recibió siete impáctos directos, cuatro de 380 mm y tres de 203 mm, dos de 380 penetraron bajo la linea de flotación causando importantes vías de agua, uno de 380 mm destrozó el puente causando la muerte de todos los que se hallaban en el a excepción del comandante del buque, el capitán de navío John Leach  y uno de sus oficiales.Tras recibir semejante castigo el Prince of Wales tuvo que retirarse con "el rabo entre las piernas". Dejo este vídeo de la Batalla del Estrecho de Dinamarca extraído de la película británica "Sink the Bismarck" (Hundid el Bismarck)


El enlace a youtube.
(Hundid al Bismarck)

A las 06:09 los buques alemanes dejaron de disparar dejando escapar al Prince of Wales que, tras el impacto en el puente, decidió "meter pies en polvorosa". ¿Por que el Bismark y  el Prinz Eugen no persiguieron a ese solitario acorazado que se retiraba con graves averías?, de haberlo hecho lo más probable es que el Prince of Wales también hubiera acabado hundido. El comandante del Bismarck, el capitán de navío Ernts Lindemann, era partidario de hacerlo, no así el almirante Lutjens que quería ceñirse a las instrucciones de batallar solo si era imprescindible, esa diferencia de opiniones causó un grave enfrentamiento entre ellos que enfrío sus relaciones. En mi opinión habría sido bueno perseguir y hundir a ese acorazado británico, cierto que la flota británica contaba con muchos acorazados, pero solo dos de ellos, el Prince of Wales y el King George V, además de los cruceros de batalla Repulse y Renown, los cuales no eran rivales para el Bismarck, eran capaces de navegar a una velocidad de 30 nudos, hundir a ese moderno acorazado británico habría sido otro buen golpe que habría dejado al Bismarck con un solo rival comparable, el acorazado King George V, el cual era inferior al Bismarck ¡el Bismarck y el Prinz Eugen habrían gozado de plena libertad en el Atlántico Norte, podrían haber interrumpido durante dos meses el abastecimiento de Gran Bretaña!. El castigado Prince of Wales se incorporó a la división de cruceros del contralmirante Wake-Walker y junto a los dos cruceros siguió a distancia a los buques alemanes. En cuanto se supo la noticia del hundimiento del Hood el almirante Tovey puso rumbo SO con el acorazado King George V, el crucero de batalla Repulse y el portaaviones Victorius, confiando en que los aviones de este último pudieran causar graves averías al Bismarck y así mermar su capacidad combativa, era evidente que enfrentarse al Bismarck y al Prinz Eugen con el acorazado King George V y el crucero de batalla Repulse, este último peor blindado y artillado que el Hood, podría traducirse en otro desastre. Una fotografía del portaaviones H.M.S Victorius.



También ordenó a la Fuerza H, al mando del almirante James Somerville. y basada en Gibraltar, que zarpara de inmediato y lo mismo a otros buques, en total se disponían a cazar al Bismarck y al Prinz Eugen siete acorazados y cruceros de batalla, dos portaaviones, once cruceros y veintiún destructores. A bordo del Bismarck se inspeccionaron las averías producidas durante el combate y el almirante Lütjens decidió que no convenía realizar un largo crucero por el Atlántico con la velocidad máxima del Bismarck mermada a 28 nudos y habiendo perdido alrededor de 1.000 toneladas de combustible por un impácto del Prince of Wales, por lo que se dispuso a dirigirse al puerto de Saint-Nazaire el único puerto de la Francia ocupada en donde había un dique seco lo bastante grande como para albergar al Bismarck. Sin embargo los buques británicos le seguían a distancia, decidió asustarlos para que el Prinz Eugen se escabullera y pudiera continuar solo la misión. A las seis de la tarde del 24 de mayo el Bismarck abrió fuego sobre el Suffolk y los buques británicos se alejaron lo suficiente para que el Prinz Eugen, forzando las máquinas a 33 nudos, pudiera despegarse de los buques británicos. La última fotografía del Bismarck desde el Prinz Eugen poco antes de que se separaran.



A las diez de la noche del 24 de mayo el portaaviones Victorius lanzó nueve aviones torpederos Swordfish y seis Fulmar, estos atacaron al Bismarck alrededor de las once y media de la noche sin resultados positivos, el único torpedo que le alcanzó no le produjo daños materiales pues la coraza se extendía varios metros por debajo de la línea de flotación. Una hora más tarde del ataque el Bismarck volvío a disparar contra sus perseguidores que se alejaron a toda máquina. Los británicos se volvieron más cautelosos y se movieron en el límite del alcance de sus radares. A las 03:06 del 25 de mayo el Suffolk, que en esos momentos era el único que tenía en su radar al Bismarck, al volver de un zigzag antisubmarino, comprobó que lo había perdido. ¡menudo chasco!. Una fotografía del H.M.S. Suffolk.



Sin embargo el almirante Lütjens cometió, pocas horas más tarde, un grave error, creyendo que todavía lo seguían los buques británicos lanzó un mensaje por radio que permitió a los británicos localizar su posición. Sin embargo los británicos cometieron otro error y equivocaron la posición del Bismarck situándolo a casi 150 km al norte de su verdadera posición. Debido a ello pensaron que el acorazado alemán había puesto rumbo norte para regresar a Alemania y el almirante Tovey obró en consecuencia aproando al norte para interceptarlo. Una fotografía del acorazado King George V, el buque insignia de Tovey y gemelo del Prince of Wales.



Y un plano de este acorazado, el primero de los cinco acorazados de esta serie que entraron en servicio durante la II Guerra Mundial.



Unas horas más tarde se dieron cuenta del error, pero ninguno de sus buques era capaz de alcanzar al Bismarck antes de que este se hallara bajo la protección de la aviación alemana en la Francia ocupada, ninguno a excepción de la Fuerza H que se hallaba al Sur del Bismarck. La fuerza H tenía como buques principales el crucero de batalla Renown, gemelo del Repulse, y en el que alzaba su insignia el almirante Somerville, y el portaaviones Ark Royal. Una fotografía del H.M.S. Renown.



A las ocho de la tarde del 26 de mayo los aviones torpederos del portaaviones H.M.S. Ark Royal despegaron para atacar al Bismarck, una fotografía del Ark Royal y sus aviones torpederos en vuelo.



A las 20:47 comenzó el ataque y uno de los torpedos alcanzó el timón del Bismarck, justamente cuando viraba. El acorazado alemán, tras ese impacto, quedó ingobernable, imposible llegar a Saint-Nazaire. A las 01:20 del 27 de mayo cinco destructores británicos se lanzaron al ataque, el cual se prolongó durante toda la noche dejando exhaustos a los tripulantes del Bismarck. A primeras horas de la mañana del 27 de mayo dos acorazados británicos, el King George V y el Rodney, junto a los cruceros pesados Norfolk y Dorsetshire empezaron a bombardear al acorazado germano que, debido a la avería en el timón, resultaba un blanco fácil. Un esquema del último combate del Bismarck.



Poco a poco los cañones del Bismarck quedaron destruidos, su último disparo se produjo a las 09:31, apenas 45 minutos después de empezado el combate. Los británicos siguieron machacando al indefenso acorazado alemán durante tres cuartos de hora más, en total, durante esos 90 minutos de combate, los británicos dispararon cerca de 3.000 proyectiles. Una imagen artística de los últimos momentos del Bismarck.



Sin embargo el Bismarck no se hundía, para evitar que cayera en manos británicas los marinos alemanes abrieron los grifos de fondo para que así se hundiera y tuvo que ser rematado con torpedos lanzados por el crucero Dorsetshire. Este buque británico, junto al destructor Maroi, se encargo de recoger a los supervivientes del acorazado alemán, pero cuando  apenas habían recogido un centenar de ellos, creyeron avistar el periscopio de un submarino alemán, por lo que se alejaron de la zona dejando a cientos de tripulantes del acorazado alemán debatiéndose en el agua, once de ellos pudieron ser rescatados por los submarinos alemanes. De una tripulación de dos mil cuatrocientos solo se salvaron 110. Una fotografía del Dorsetshire recogiendo a los náufragos del Bismarck.


En cuanto se supo la noticia del hundimiento del Bismarck el crucero pesado español Canarias partió a toda máquina de El Ferrol para rescatar a los supervivientes, pero cuando llegó solo encontró cientos de cadáveres flotando. Una fotografía del crucero Canarias.

 
El 8 de junio de 1989 el oceanógrafo Robert Ballard, el mismo que halló el pecio del Titanic, encontró el del Bismarck a una profundidad de casi 4.800 metros y a unos 650 km al oeste de la costa francesa. Una fotografía del Bismarck en el fondo del Océano Atlántico.


Dejo algunos enlaces interesantes.

Un excelente artículo en el que nos narra con gran detalle esta interesante historia.
La historia del Bismarck, artículo

Un interesante documental dedicado al Bismarck.



El enlace a youtube.

La muy realista y bien documentada película británica de 1960 "Sink the Bismarck" (Hundid el Bismarck el audio original inglés.


El enlace a youtube.

Y en este enlace la misma película en audio castellano, esta dividida en 15 vídeos.
"Hundid el Bismarck, película audio castellano

Por último un excelente documental de James Cameron del año 2002.



El enlace a youtube.


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